El primer día de clases nos volvió a reunir en un encuentro muy esperado, donde el Jardín se preparó especialmente para recibir a cada niño y niña junto a sus familias.
En este inicio, priorizamos generar un clima de confianza, cuidado y cercanía, acompañando de manera progresiva la adaptación a través del juego, las primeras propuestas y las rutinas cotidianas. Así, comenzamos a construir vínculos y a habitar la escuela como un espacio compartido, en diálogo permanente con las familias.












